El refugio
Unas biblioteca / Jordi Otix
Todo es fragor en estos días. Mi ciudad, esta ciudad del sur que habito y que me habita, se llena de tambores, cornetas, tronos, gente por todas partes. Lo retrató en ‘Semana Santa’ el inclasificable poeta que respondía al nombre de Manolito el Pollero, que comenzaba el poema diciendo «Jueves Santo,/ Viernes Santo:/ duelo y llanto./ Tanta aflicción es de espanto», y lo terminaba «muchos,/ muchos,/ muchos,/ muchos/ ¡¡cucuruchos!!».
Alérgico como soy al ruido y a la muchedumbre, me atrinchero en mi modesta biblioteca, que en realidad no es más que un cuarto que he ido acomodando a mí con los años. Repleto de libros y objetos, mi hermano Rafael Maldonado dice que es la........
