Viviendo, conociendo y… asombrándonos
Tengan ustedes muy buenos días. Espero que estén bien y que los hados del destino les estén tratando fenomenal estos días. ¡Ojalá! Supongo también que han podido disfrutar del evento astronómico del año sin mayor problema, aunque es bien cierto que una parte de la ciudad lo ha tenido bastante más complicado por la presencia de nubes de última hora… Pero bueno, c’est la vie, queridos amigos y amigas, y es esa vida la que nos ha enseñado con contundencia que vale la pena quedarse con lo bueno de cada episodio de nuestras vidas, tratando de conjurar lo malo… Y si no se ha podido ver del todo el eclipse en algunas zonas, en toda su inmensidad e intensidad, seguro que ha habido otras cosas interesantes que habrán podido apreciar ustedes en tales momentos especiales…
En mi caso, tuve la oportunidad de admirar tal fenómeno astronómico en el bonito jardín de una casa sobre el mar, con unas setenta personas, y también de desarrollar una pequeña charla sobre la cuestión en los instantes previos. Bonito, pero para mí sobre todo —y esto ya lo hemos comentado aquí— por la excelente ocasión que el eclipse........
