El Deportivo de Mario Soriano
Mario Soriano / Iago Lopez
Los equipos que suben son aquellos que tienen una mayor capacidad para reinventarse, para resistir, para rescatar a secundarios de las últimas líneas de los créditos del cine. Mil vidas. Se habría hecho de oro quien hace meses hubiese pronosticado el tanto salvador de Dani Barcia en Gijón, que Bil sería hoy el delantero titular, que Mulattieri fuese a recuperar la pegada en el último tramo, que Altimira iba la gasolina súper de este equipo, que Noubi se iba a convertir en ese central imperial que vale muchos millones de euros y que habría vida para este equipo sin Mella y Yeremay. Pero es así. Porque los ascensos exigen tanto que dan la vuelta a los equipos como un calcetín. Porque no hay temporadas lineales, porque a nadie le va a sobrar nada. No se ganan el derecho a una plaza en Primera División las mejores plantillas, sino las que más progresan. Todo ha mutado en el conjunto coruñés desde que el equipo se hizo las pruebas médicas de pretemporada, allá por el mes de julio. Los nombres van y vienen y ya empiezan a parecer pocos 25 protagonistas para este película que aspira a happyend. Pero si hay algo inmutable y a lo que el Dépor se ha agarrado en todos y en cada uno de los partidos, en los momentos altos y bajos de esta temporada, es a Mario Soriano. Si el pasado ejercicio no se podía entender el Deportivo sin la huella........
