Ángel Simón desembarca en Indra tras la dimisión de Escribano para buscar la paz con Santa Bárbara
Ángel Simón desembarca en Indra tras la dimisión de Escribano para buscar la paz con Santa Bárbara
El catalán, cuarto presidente de la multinacional de defensa bajo el Gobierno de Sánchez, quiere acelerar la actualización del plan estratégico y tender puentes con el sector
Ángel Simón desembarca en Indra para buscar la paz con Santa Bárbara / LNE
"¿Criteria invertirá en defensa? No está en nuestros planes". Esta fue la carta de presentación de Ángel Simón (Manresa, 1957) al frente de CriteriaCaixa durante la presentación de su plan estratégico en junio de 2024. Solo unos meses después, en abril de 2025, casi cuando estaba a punto de ser cesado como consejero delegado del brazo inversor de la Fundación La Caixa, abrió la puerta a invertir en el sector, al matizar que defensa "no es estrictamente armamento" y poner el radar en ciberseguridad. Pragmatismo en tiempos de guerra.
El ingeniero catalán tomó esta semana las riendas de Indra, la principal compañía española del sector, que cuenta con presencia e importantes proyectos industriales en Asturias. Uno de los objetivos de Simón es tender puentes con el resto de la industria de defensa y, sobre todo, intentar que Santa Bárbara-General Dynamics (con una fábrica en Trubia) retire el recurso que presentó ante el Tribunal Supremo para paralizar la construcción de medio millar de obuses en la nueva factoría de Indra en Gijón. El Ministerio de Defensa no quiere bajo ningún concepto que el proceso se complique en los tribunales y el nuevo embajador estadounidense, Benjamín León Jr., también se ha fijado entre sus principales metas el entendimiento entre Indra y Santa Bárbara.
En este contexto, Simón llega a la presidencia no ejecutiva de la multinacional después de una crisis de gobernanza que concluyó con la dimisión de Ángel Escribano en plena Semana Santa. El madrileño, que controla junto a su hermano Javier el 14,3% del capital de Indra, aguantó hasta dos pulsos del Gobierno, que a su vez controla al principal accionista, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), con el 28% de los títulos.
Escribano, elegido por Moncloa en enero de 2025 para liderar la fusión con su compañía familiar –Escribano Mechanical & Engineering (EM&E)–, fue sacrificado por el "conflicto de interés" existente, al ser comprador y vendedor en una operación llamada a consolidar a Indra como el campeón nacional de la defensa. La SEPI exigió la salida de Escribano para salvar la integración y al día siguiente EM&E replicó con la ruptura de la fusión. Una lucha sin cuartel que terminó el Jueves Santo a las 3:29 horas de la madrugada con el anuncio por parte de la cotizada del nombramiento de un nuevo presidente.
Indra ya ha vivido situaciones similares en el pasado, cuando en mayo de 2021 la SEPI forzó la destitución del entonces presidente Fernando Abril-Martorell, sustituido por Marc Murtra, y que concluyó con el cese en junio de 2022 de los cinco consejeros independientes que desafiaron a la SEPI y se aliaron junto al hijo del exministro de UCD. El balance de Indra con el Gobierno de Pedro Sánchez (en el poder desde 2018) es de cuatro presidentes, 35 consejeros y 30 directivos.
¿Hacia dónde se dirige la nueva Indra? La tecnológica tratará de ganar tamaño y acelerar su rol como tractor del sector nacional de la defensa, una mayor interlocución con el Ejecutivo y........
