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Manuel Arias, presidente del Centro Asturiano de México: "Si algo nos une a los asturianos en México es el trabajo, la lucha diaria por progresar"

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04.05.2026

Manuel Arias, presidente del Centro Asturiano de México: "Si algo nos une a los asturianos en México es el trabajo, la lucha diaria por progresar"

Este tevergano de Vigidel, de 92 años, encabeza el centro asturiano más potente de todos los que existen en el mundo: con unos 25.000 socios y tres sedes con todo tipo de equipamientos, en el top de los menores clubes de la capital mexicana

Manuel Arias en su despacho de la sede sociocultural del Centro Asturiano de México en el barrio de Polanco de Ciudad de México.

Manuel Arias Díaz es el socio número 1.299 del Centro Asturiano de México y también el presidente de esta institución que agrupa a los asturianos de Ciudad de México, pero que también tiene como usuarios a otros españoles y mexicanos. En total, ronda los 25.000 socios. Manuel Arias nació en un día muy señalado para cualquier asturiano, un 8 de septiembre. En el año1934. Su madre, además, se llamaba Covadonga.

-En un pueblo del concejo de Teverga que se llama Vigidel. De ahí vine para México. Tenía 24 años cuando emigré.

-En una familia campesina. A los dos años de nacer, en 1936, estalló la guerra. Y la guerra dio pocas oportunidades. Además, mi padre perdió una mano, perdió un ojo. Al parecer, en una trinchera. Creo que fue por la parte de Avilés. Tengo una hermana. Y entonces había que estar cerca de la familia, trabajar en el campo. Fui campesino, hasta que me fui por el mundo.

-¿Cómo fue su marcha a México?

-Tenía unos parientes de mi padre que estaban aquí, en México y un día de Navidad, los encontramos. Fue casi sin pensarlo. Aquel pariente de mi padre me preguntó que por qué no iba con él. Y vine.

-Viajé de mi pueblo a Oviedo, luego a Madrid y luego Lisboa, porque en aquel tiempo había que salir desde Lisboa. No había relaciones diplomáticas entre España y México. Volamos de Lisboa a Las Azores, de Azores a Bermudas y de ahí a México. Llegué a México, que entonces era Distrito Federal, ahora es Ciudad de México. Me esperó en el aeropuerto un primo lejano y a partir de ahí mi vida en México fue como la de casi todos los emigrantes: trabajo. Fui a trabajar en una fábrica textil que era de esos parientes de mi padre. Uno de ellos, de hecho, se llamaba igual que mi padre: Manuel Arias Álvarez. Desarrollé toda la vida laboral con los textiles. En esa empresa, que tenía muchos trabajadores, se hacían redes de pescar entre otras muchas cosas.

-¿Era la primera vez que salía de Asturias?

-Yo había ido al servicio militar en Zaragoza. Y de Zaragoza me mandaron a las Islas........

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