De condenado y sin investidura a vicepresidente
No aprenden. Y seguramente no lo harán en el año y medio que les queda de mandato. La elección de la mesa directiva del Concejo de Neiva demostró esta semana que algunos concejales no tienen vergüenza. Y razón tiene el empresario Felipe Olave de ‘desnudarlos’, fastidiarlos y ponerlos en evidencia constantemente. No entiendo cómo las mayorías eligieron como vicepresidente a Cristhian Bautista, un concejal cuya elección tumbó el Consejo de Estado porque el dirigente político tenía una condena por lesiones personales y la ley es clara en que los condenados penalmente, bajo excepciones, no pueden ser escogidos para ocupar un cargo de elección popular. ¡Tamaña vergüenza!
Bautista se excusará en que le pidió al máximo tribunal una aclaración de su sentencia, pero está claro........
