La victoria de AfD en Sajonia-Anhalt, lecciones para la izquierda
Los resultados electorales del pasado 6 de septiembre en el Lander de Sajonia-Anhalt, donde la ultraderecha de Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo casi el 44% de los votos, han conmocionado a todas las personas preocupadas por el avance de la ola reaccionaria a escala mundial. Alemania, que en otro tiempo fue ejemplo de la aplicación de una política de cordón sanitario para aislar a la extrema derecha, pasa a ser terreno fértil para su regreso a las instituciones en uno de los principales motores económicos de la Unión Europea (UE).
La victoria apabullante de AfD estaba anunciada por las encuestas. Y, aunque forma parte de un crecimiento paulatino de esta formación que tiene ya representación en 14 de los 16 parlamentos regionales, y es la segunda fuerza en el Bundestag federal con 152 escaños, se trata de unos resultados que no dejan de sorprender por sus elementos simbólicos en el país que fue cuna del nazismo y en un territorio que fue, durante décadas, parte de la socialista República Democrática Alemana (RDA). Para acabar de rematarlo, un partido que se autodenomina de izquierdas, la Alianza Sarah Wagenknecht- Por la Razón y la Justicia (BSW), escisión de los comunistas de Die Linke, podría facilitar que AfD gobierne en Sajonia-Anhalt.
El panorama es sumamente complejo, por aparentemente contradictorio, pero contiene elementos de reflexión que sirven para otras latitudes, salvando las distancias. ¿Funcionan los cordones sanitarios para detener el avance de la extrema derecha? ¿Hasta qué punto contener su avance en las instituciones impide, o facilita, la expansión social de su discurso? ¿Es la prohibición de estas opciones políticas, bajo argumentos de defensa del orden constitucional o la democracia liberal, una opción legítima, y eficaz, para neutralizarlos, como se debate ahora mismo en Alemania? ¿O es, por el contrario, una vía para reforzar su victimismo y sus falsas posturas antisistema? ¿Cómo se hace para parar el apoyo social a opciones que niegan el derecho de otros a vivir con los mismos derechos en un territorio determinado? ¿Qué papel y qué responsabilidad tiene la izquierda en este escenario de ola reaccionaria?
Cuando la ultraderecha impone su agenda sin gobernar: la inmigración como chivo expiatorio
Parece evidente que, en Alemania, como en otros países, se ha producido un fenómeno perceptible desde hace tiempo: la derecha conservadora, en aras de neutralizar a los partidos de ultraderecha, ha acabado convirtiéndose ella misma en la defensora de sus postulados, asumiendo como sentido común su marco de análisis y muchas de sus propuestas, singularmente en materia de inmigración.
A esta normalización de las ideas de la ultraderecha se han sumado también fuerzas socialdemócratas, protagonistas desde hace décadas de un giro hacia el social liberalismo, al asumir los principios neoliberales y aplicarlos cuando han gobernado, cosa que ha provocado una gran crisis de la socialdemocracia europea en su conjunto y la desafección política de sus potenciales votantes de clase........
