Valentín Campa en campaña, medio siglo después
En la forma en la que se recuerdan momentos claves de la historia también se trazan las concepciones sobre el presente y, en no pocas ocasiones, las aspiraciones de futuro. En buena parte de la intelectualidad mexicana, el año 1976 es evocado como aquel en el que un proceso electoral no tuvo más que un solo candidato: José López Portillo. Esta referencia, casi de un lugar común compartido por historiadores progresistas como por maquiladores de documentales de contenido neoliberal, expresa la ceguera frente a quienes, desde el suelo de la sociedad, y casi siempre reprimidos y perseguidos, colocaron su voluntad y esfuerzo por democratizar a la nación mexicana.
Aquel fue el año de la elección de un solo candidato, sólo si se omite el sostenido esfuerzo de las y los militantes, que desde distintas fuerzas de izquierda, pero sobre todo del Partido Comunista Mexicano, levantaron contra viento y marea la candidatura de Valentín Campa. Bajo el título “El candidato de los obreros en lucha”, el líder sindical de 62 años, que llevaba en su haber más de cuatro décadas de incansable militancia comunista, se presentó como la alternativa al modelo autoritario del priísmo. No mucho tiempo antes, había recuperado la libertad del último de sus........
