El mago de los sueños/Elena Poniatwoska
Elegante por dentro y por fuera e hijo de la recordada actriz Margarita Isabel, al actor Mario Iván Martínez lo admiramos por su inolvidable interpretación del doctor John Brown en Como agua para chocolate, de Alfonso Arau, que le valió el Premio Ariel al Mejor Actor en 1992. Su inglés perfecto lo hizo brillar con luz propia frente a la cámara, a lado de las actrices Lumy Cavazos y Brígida Alexander, quien era una políglota consumada. Así como en el cine, Mario Iván también es un referente en la radio, la televisión y el teatro mexicano desde hace más de 35 años y sus personajes se han ganado el corazón del público internacional.
–Mario Iván, ¿sigues en todos los escenarios?
–Sí, estoy con la obra Diario de un loco en el Teatro Hidalgo, a punto de cumplir 15 años en cartelera. Recibimos una audiencia muy positiva, todos los jueves y los domingos con Cri-Cri, y voy a cumplir 20 años como embajador de la obra de Francisco Gabilondo Soler.
–Entrevisté a Cri-Cri, quien era astrónomo, como mi esposo, Guillermo Haro.
–Lo sé muy bien. Tiburcio Gabilondo comenta que su padre era como un renacentista de su tiempo porque le interesaba la astronomía, la música, las matemáticas, los idiomas, los viajes. Por eso su música es tan rica. Tengo dos espectáculos distintos alrededor de la obra de Cri-Cri. El primero, en el que estoy desde 2007, cuando me invitó Tiburcio Gabilondo a celebrar el centenario del natalicio de “don Pancho”, que así le gustaba que le dijeran, según su hijo Tiburcio, quien administra el acervo de los derechos del “Grillito cantor” a través de “Gabsol”, que fundó don Pancho. También presentamos el espectáculo Descubriendo a Cri-Cri que existe desde 2007. El otro es Que dejen toditos los sueños abiertos, un segundo homenaje a Gabilondo Soler, a partir de 2017.
–Mario Iván, además de actor también te dedicas a escribir.
–Me pareció lógico que Gabilondo Soler tuviese presencia en estas ficciones plausibles, digamos, y escribo de la infancia de los grandes personajes del arte. Insistí a Random House, mi editorial, para hablar sobre el “grillito cantor” y fue el tercer volumen de una colección que todavía sigue. Mi primera publicación fue sobre Van Gogh, luego Sor Juana, después Gabilondo Soler, seguí con el prodigioso Mozart y ahora escribí sobre Leonardo da Vinci.
–El dibujo del libro sobre Mozart es muy bonito.
–Sí, el ilustrador es Juan Gedovius, bisnieto del gran Germán Gedovius, el........
