American curios
La cúpula estadunidense tiene una larga historia de fomentar paranoia sobre “enemigos” internos, en sus inicios con indígenas y mexicanos, después fueron inmigrantes, sindicalistas, opositores a guerras, anarquistas, socialistas, comunistas, cristianos de izquierda y más, hasta hoy contra, para variar, connacionales y otros extranjeros no blancos y sus defensores, los calificados de “no cristianos” (aunque los sionistas están exentos) y los solidarios con Palestina y ahora, una vez más, con Cuba.
Ese “enemigo”, frecuentemente calificado de “antiestadunidense”, siempre ha servido para justificar medidas de represión, control e intimidación. A veces esas políticas han llegado a ser extremas, incluyendo ejecuciones (por ejemplo Sacco y Vanzetti, así como los Rosenberg), encarcelamiento, detención masiva en campos de concentración (el caso de japoneses-estadunidenses durante la Segunda Guerra Mundial y ahora en los centros de detención de inmigrantes indocumentados), listas negras, expulsión del país (Emma Goldman, estudiantes solidarios........
