«Falsas banderas»
Tras muchos meses en los que no se producían en la Unión Europea avistamientos de drones en los aeropuertos, la semana pasada las autoridades alemanas han detectado una aeronave no tripulada en las inmediaciones de un avión Antonov ucraniano que portaba armas para la guerra y que se encontraba estacionado en el aeropuerto alemán de Leipzig-Halle. Tras desviar varios vuelos, las autoridades alemanas lograron desactivar la carga explosiva y evitar cualquier tipo de peligro en tierra. Desde un primer momento, se ha dado por hecha la autoría rusa y se ha calificado el incidente de parte de la presunta guerra híbrida de Moscú contra la Unión Europea.
Lo ocurrido recuerda las dificultades creadas por la presencia de drones en aeropuertos de diferentes países de la UE, especialmente en Dinamarca, que Bruselas y los países miembros siempre insistieron, sin necesidad de probar absolutamente nada, que no había dudas: la culpa era de Rusia. Por aquel entonces, Ucrania exigía a los países europeos los 90.000 millones de euros que Hungría aún bloqueaba y que no se aprobaron hasta el cambio de Gobierno en Budapest.
La presencia de drones rusos en aeropuertos europeos, con la sensación de inseguridad y ataque híbrido, fue uno de los argumentos que Ucrania utilizó para insistir en la necesidad de invertir en seguridad, es decir, en la guerra. Lo mismo va a repetirse ahora, cuando Kiev demanda de sus aliados el envío inmediato de misiles para la defensa aérea alegando que Ucrania es el escudo de Europa.
Mezclando la narrativa de victoria con la de riesgo de derrota, Kiev busca aumentar aún más la cantidad de armas recibidas. "Recibí un informe del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Mijailo Drapaty. El enfoque particular estuvo en la defensa de Konstantinovka, Slavyansk y la región de Donetsk en su conjunto. Estoy agradecido a todas las unidades que están cumpliendo plenamente sus misiones de combate, repeliendo los asaltos rusos, eliminando intentos de infiltración y destruyendo sistemáticamente a los ocupantes", escribió ayer Zelenesky jactándose de los buenos resultados de la guerra terrestre, éxitos que solo existen en la propaganda de Kiev.
"Los interceptores de misiles balísticos........
