Cumbre de la OCS: En busca de caminos para terminar con el dólar
Putin confirmó directamente que Rusia está ayudando a Irán a lidiar con el bloqueo naval de Trump: “Estamos tratando de brindarles toda la asistencia necesaria”.
La 25ª cumbre anual de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en Biskek, Kirguistán, tal vez no fue tan llamativa como el evento del año pasado en Tianjin, China, pero aun así resultó notable en varios aspectos clave.
La Declaración de Biskek puede haber sido ultradiplomática. Pero los puntos principales no podrían haberse subrayado con mayor claridad.
Los miembros de la OCS condenan unánimemente el ataque de EEUU a Irán; apoyan la reforma del sistema financiero internacional; están comprometidos a impulsar a la OCS hacia un papel clave en el debate sobre cuestiones globales; refutan los dobles raseros en materia de terrorismo; se oponen a la injerencia en la soberanía de los Estados; y reafirman la indivisibilidad de la seguridad.
Llámelo un manifiesto euroasiático conciso, en agudo contraste con un desorientado Imperio del Caos.
Entre las dos docenas de documentos firmados en Biskek, uno destaca especialmente: el que regula el Centro Universal para Contrarrestar los Desafíos y Amenazas a la Seguridad de los Estados Miembros de la OCS. Traducción: un mecanismo para contrarrestar las guerras híbridas (y calientes) imperiales.
Además, Irán, miembro pleno de la OCS, enfatizó la urgente necesidad de establecer tanto un banco de desarrollo como un consorcio energético.
Resulta muy esclarecedor que nos vuelvan a recordar cómo las dos principales superpotencias de la OCS, Rusia y China, ven la compleja pero inexorable construcción de lo que equivale a un nuevo sistema de relaciones internacionales.
El presidente Putin señaló cómo, hoy, “la OCS es efectivamente la mayor asociación regional no solo en nuestro continente común euroasiático, sino en el mundo en su conjunto. Sus estados miembros albergan a casi la mitad de la población mundial y representan más de un tercio del PIB mundial.»
A medida que el comercio y las inversiones mutuas siguen creciendo en todo el espectro de Eurasia, Putin enfatizó cómo “el comercio de Rusia con los países de la OCS superó los 400.000 millones de dólares en 2025, mientras nuestros Estados utilizan cada vez más monedas nacionales en sus acuerdos mutuos. En las transacciones de Rusia con los miembros de la OCS, su participación ahora supera el 98 %”.
Eso es mucho más avanzado en comparación con los BRICS, la otra organización multilateral principal que impulsa la multipolaridad, cuya cumbre anual es en menos de dos semanas en Nueva Delhi.
Haciéndose eco del apoyo iraní, Putin destacó cómo el propuesto Banco de Desarrollo se está “estableciendo ahora”: debería ser “lo más independiente posible de los sistemas financieros de estados........
