Barbaria se rinde estratégicamente. La civilización sale victoriosa. Por ahora
Esto siempre ha tenido que ver con la civilización.
«Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás». La historia lo registrará con una mirada tan despiadada como la del Sol. Un asombroso sello de barbarie, cortesía del presidente de los EEUU, a través de una publicación en las redes sociales.
En pocas palabras, se trataba de una «civilización» de pacotilla que dio al mundo la Big Mac y que amenazaba con aniquilar una civilización antigua que dio al mundo el álgebra; que influyó en el arte, la ciencia y la gobernanza de formas sin parangón; que produjo figuras destacadas, desde Ciro el Grande hasta Avicena, desde Omar Khayyam hasta el poeta supremo Jalaladdin Rumi; que desarrolló una sucesión de jardines sublimes, alfombras, maravillas arquitectónicas y marcos filosóficos y éticos.
Lo más importante es que no hubo ni una sola palabra sobre este arrebato de «Barbaria» por parte de los líderes políticos de todo el colectivo «civilizado» de Occidente, ni siquiera fingieron indignación, lo que demostró una vez más su absoluta e irreversible bancarrota moral y política.
Los iraníes respondieron a Barbaria con la misma moneda. Más de 14 millones de personas se inscribieron para formar muros humanos alrededor de sus centrales eléctricas por todo el país, protegiendo simultáneamente su sustento y enfrentándose de frente al poderío armamentístico del Sindicato de Epstein.
A medida que se acercaba un final de infarto, el Babuino de Barbaria dio un giro hacia --cómo no-- el TACO ('Trump always chickens out', Trump siempre se caga): los chicos de LEGO lo inmortalizaron.
Es absolutamente imposible que Pakistán pudiera haber ofrecido «garantías» a Irán de que un alto el fuego fuera la forma de que la guerra terminara finalmente.
Tal y como confirmaron fuentes diplomáticas, lo que realmente ocurrió es que Pekín, en el último momento, se erigió en garante, asegurando a Teherán que EEUU aceptaría al menos algunas de las demandas de Irán incluidas en su plan de 10 puntos.
Esto lo confirmó además el embajador iraní en China, Abdolreza Rhamani Fazili. Las negociaciones comienzan este viernes en Islamabad.
Trump, el babuino baboso de Barbaria, enfrentado a las inevitables y nefastas consecuencias de su propio error estratégico, utilizó a Pakistán como vía de escape.
Así lo confirmó otro error épico del propio primer ministro pakistaní: se olvidó de eliminar el encabezado del tuit/publicación en X redactado por la Casa Blanca para que él lo publicara.
El actual régimen pakistaní --dirigido de facto por el mariscal de campo Asim Munir, que tiene a Trump en marcación rápida-- puede haberse beneficiado, y seguirá beneficiándose geopolíticamente, de una condición única: una nación........
