Fernando Cerimedo, engranaje desechable del imperio
[En la foto, el presidente Paz y Cerimedo durante la reciente cumbre "Escudo de las Américas".]
La detención de Fernando Cerimedo, fundador de La Derecha Diario y directivo de la consultora Numen, con prisión preventiva en el penal de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, desnuda una trama de relaciones empresariales, comunicacionales y políticas que conecta al consultor ultraderechista argentino con Miami y Washington, y abarca el entorno cercano a Trump.
Registros societarios, expedientes de 'lobby', consultores, medios ideologizados y vínculos con figuras clave del ecosistema republicano estadounidense, permiten identificar la infraestructura situada detrás de esas conexiones. Su participación en campañas electorales asociadas con Javier Milei, Jair Bolsonaro, Nasry Asfura, Rodrigo Paz y Keiko Fijimori, y sus conexiones con actores del ecosistema MAGA de la administración Trump, lo convirtió (junto con su socio, el periodista ultraderechista español Javier Negre) en uno de los operadores más visibles de las nuevas derechas latinoamericanas.
Como parte de una estrategia política de largo plazo que Cerimedo denominó "batalla cultural permanente", su asociación con Brad Parscale -arquitecto tecnológico digital de las campaña de Trump en 2016 y 2020, y pieza fundamental del ecosistema MAGA-, devela una vasta red que puede transportar no solo narrativas, sino también personas, tecnologías, conocimientos electorales, mecanismos de segmentación y relaciones de poder en los distintos países del área.
Su caso resulta especialmente útil porque permite observar la infraestructura situada debajo de esa circulación cultural de clara simbología trumpista. Pero su importancia analítica no deriva solamente de sus posiciones ideológicas, sino de encontrarse en la intersección entre consultoría electoral, medios, redes sociales, tecnologías de datos y relaciones políticas transnacionales, en momentos del repliegue estratégico de EEUU en el llamado Hemisferio Occidental, debido a que, ante el declive de su hegemonía, tiene como objetivo tomar impulso para las futuras batallas contra el enemigo principal del imperio: China.
La noche del 17 de agosto, mientras se encontraba a las afueras de un hotel de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, la abogada Nadia Beller, hasta entonces pareja sentimental de Fernando Cerimedo, fue atacada por dos hombres que llegaron al lugar vestidos como repartidores de aplicación y que sin mediar palabras le dispararon a quemarropa. Los sicarios huyeron en una motocicleta. Beller resultó herida de gravedad en el cuello, tórax y brazo, y tras ser conducida a un hospital señaló al consultor argentino como autor intelectual del hecho y denunció episodios previos de violencia (entre ellos haber intentado ahorcarla en dos ocasiones desde que comenzaron su relación a finales del año pasado), además de revelar que está embarazada de cuatro semanas de Cerimedo. Horas más tarde, Cerimedo fue arrestado por la policía en el aeropuerto de Viru Viru, en Santa Cruz, cuando pretendía abordar un avión con destino a Buenos Aires, Argentina.
Beller señaló que después de dispararle los agresores le quitaron el celular. Según explicó, ahí tenía información relacionada con hechos de corrupción del régimen de Rodrigo Paz en Bolivia, de quien era asesor el consultor argentino.
Dijo: "Lo primero que hicieron fue retirarme el celular, en el que no sólo tenía pruebas de la agresión física (de Cerimedo) y de la tentativa de feminicidio anterior, sino también de hechos de corrupción relacionados con el combustible". La víctima sostuvo que "tenía pruebas de otras situaciones, sobre el oro", precisando que se trata de un hecho que involucra pagos a través de contratos que se negocian con grandes empresas. Y remarcó: "En Bolivia no gobierna Rodrigo Paz, gobierna Cerimedo".
Aseguró , también, que en esa cadena de ilícitos participó la primera dama de Bolivia, María Elena Urquidi Barbery, lo que profundizó la grave crisis que el caso Cerimedo ha provocado en el régimen de Rodrigo Paz. De acuerdo con los abogados de Beller, el consultor y Urquidi armaron una trama por la que se vendían dos millones de litros diarios de combustible en el mercado negro. Bibi Urquidi se quedaba con un peso boliviano por litro, unos 150 mil dólares por día, de acuerdo con la información que ya está en manos de la Fiscalía General de Bolivia.
La Fiscalía Departamental de Santa Cruz imputó formalmente a Cerimedo por el delito de femenicidio en grado de tentativa. Los fiscales sostienen que el inculpado habría persuadido a Beller de acudir al hotel en el que le dispararon bajo el argumento de una reunión para proporcionarle información de inteligencia. Como parte de las investigaciones sobre el caso, las autoridades........
