Elecciones robadas
[En la foto, Roberto Sánchez, Perú, e Ivan Cepeda, Colombia.]
Los casos más sonados en el pasado fueron los de la elección presidencial mexicana de 1988 cuando Cuauhtémoc Cárdenas fue despojado de su victoria para favorecer al candidato de EEUU y las clases dominantes, Carlos Salinas de Gortari.
Con esa elección se inauguró la era de los fraudes informáticos en la región, todavía muy primitivos en comparación a lo que hoy puede muy sofisticadamente hacer Palantir. En aquella época se apelaba a un prefabricado "apagón informático" que luego, cuando se reiniciaban las computadoras del Instituto Nacional Electoral, se producía el milagro que modificaba radicalmente las cifras asignadas a los principales contendientes hasta el momento del apagón.
Pero hay más: en el 2000 Alberto Fujimori ganó la elección mediante una grosera manipulación de los votos y las actas. La maniobra fue tan descarada que hasta la OEA retiró su misión de observación para dejar sentada su protesta. Meses después Fujimori sería destituido de su cargo.
Otro caso aún más escandaloso fue el de las elecciones presidenciales del 2017 en Honduras, que permitieron la reelección de Juan Orlando Hernández gracias a un "apagón informático" similar al que había posibilitado el triunfo de Salinas de Gortari en México. No es un dato menor recordar que años después JOH sería apresado por las autoridades estadounidenses, juzgado en sus tribunales y, en 2024, condenado a 45 años de prisión al ser hallado culpable de haber introducido varios........
