Un bono de metro
Interpelando la falta de civismo de los usuarios, Metro de Madrid ha colocado en sus andenes unos avisos regañones en los que recuerda actitudes como dejar salir antes de entrar, no escuchar la música sin auriculares, evitar hablar alto o ceder el asiento a las personas que así lo precisan. Un tanto extraño. Cualquier español que no haya sido criado en una jaula o entre una familia de ratas de agua conoce desde bien pequeño estas elementales normas de urbanidad, que no por suburbanas dejan de ser aplicables también al mundo de arriba.Hay reglas no escritas que son precisamente así porque no necesitan ser subrayadas. No se incide sobre la elemental educación. Hasta ahora.
Siempre creí firmemente en ese dicho de que las abejas no pierden el tiempo en explicarles a las moscas por qué la miel es mejor que la mierda. De parecida forma, si a alguien le tienes que remarcar, con visible y abundante cartelería, que ceda su sitio a una embarazada o a un anciano, o que no pegue berridos por videollamada repantigado en el asiento, para el ceporrillo en cuestión ya es tan tarde como inútil, pues ha crecido con un fracaso previo en la socialización.
Para otro debate (y otro artículo) sería cómo en la época de mayor recaudación fiscal, los servicios públicos funcionan cada vez peor y el país se ha........
