Esos locos bajitos
Al final lo mataron. Era el destino esperado, el único posible. Rodeado por sus propios hombres, que lo ejecutaron a tiros de arcabuz en lo que hoy es Venezuela. No podían acabar de otra manera, ni él ni aquel viaje a los infiernos de la locura. Después de haber quitado la vida a su hija Elvira, la expedición que buscaba El Dorado se convirtió en un baño de sangre, con brotes de psicopatía homicida, enfermedades, rebelión, aislamiento y muerte; terminó con el cuerpo de Lope de Aguirre descuartizado y su cabeza expuesta, como eficiente medida ejemplarizante y antes de que la gente tuviera Netflix. Su incursión por un afluente del Amazonas fue también la entrada a la selva física y mental en un descenso a la locura y las tinieblas que harían palidecer a Conrad. Fue tan brutal que la película protagonizada por Klaus Kinski parece un capítulo de Los osos amorosos, en comparación.
Aquella expedición del Peregrino tuvo de todo, incluido un magnicidio y un desafío a Felipe II, el hombre más poderoso del mundo conocido, y del mundo que se estaba por conocer. La historia del vasco Lope de Aguirre bien podría resumir lo que fue la Conquista. Aventura,........
