Mentiras Vivas
Es fácil reconocerlos porque llevamos así medio siglo y cada crisis es reconducida hacia el punto de partida. Son los encargados de sacar rédito del caos que ellos han generado. El salimos más fuertes de la pandemia no lo inventó Sánchez, que antes lo vimos en Ermua, el 11-M o en octubre del 2017.
Es doloroso, por repetido, ver a los españoles tomar las calles por una buena causa. Esta semana lo han hecho para frenar la invasión, para decir que Ceuta es española, que les duele igual que un pueblo de Albacete. La nación se hace muchedumbre en los primeros calores de septiembre, la gente cumple su parte del trato. Ningún reproche. Lo malo llega después. El Estado que se deja invadir, que no llega a Paiporta, que descarrila trenes e integra a terroristas, se activa como un reloj suizo cuando el pueblo desafía —tímidamente— el sistema.
El ministro que rinde las fronteras y convierte a la policía en cooperantes que custodian los víveres del invasor, de pronto se reencarna en Fraga («la calle es mía») y ordena el........
