Fútbol e identidad
Dice un amigo que el Barcelona y el Real Madrid adolecen de los mismos males que España: el primero de separatismo y el segundo de globalismo. Ambos fenómenos explican nuestros males, una pinza contra España que se agrava cuando el balón echa a rodar porque siempre encontramos una disculpa hacia el club de nuestros amores. Entonces se desatan las pasiones futboleras y la irracionalidad, el apoyo incondicional y el tribalismo —que no es lo mismo que la identidad— que ensucian la pelota, la que Maradona decía que no se mancha.
Si damos por válida la premisa de Arrigo Sacchi (el fútbol es lo más importante de las cosas menos importantes) debemos echarla al suelo y colocar el balompié en su lugar natural. Esto es, tras la familia, la salud, el trabajo y los amigos. Es el deporte universal, casi una religión, y a estas alturas no vamos a descubrir que también un negocio formidable que genera 500.000 millones de euros al año, más que el PIB trimestral de España.
Como ocurre en todos los sitios donde manda el........
