El cono de Gaudí
El último recuerdo lumínico que teníamos de los catalanes era el de unos friquis con sandalias y gafas de colores portando antorchas encendidas en las noches del golpismo procesista. Con la inauguración de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, que asombra al mundo, los catalanes vuelven a su mejor tradición de iluminar e inaugurar. El encendido del pebetero olímpico fue uno de nuestros momentos inolvidables. Momento Llegada a la Luna. Todo español recuerda cómo vivió el recorrido de esa flecha.
Los independentistas no andaban felices ayer. Prefieren una Cataluña irreconocible y separada a una Cataluña fiel a su tradición que, distinguida, parta de lo hispano hacia el mundo.
Pero dejemos temas aburridos.
La ceremonia barcelonesa levantó inmediatamente........
