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«Entre Lula y Bolsonaro: ¿Cómo se han convertido las elecciones brasileñas en una batalla por el futuro de Palestina y de la izquierda latinoamericana?»

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25.06.2026

Con la aproximación de las elecciones presidenciales en Brasil, la atención se centra en este proceso electoral cuyo impacto no se limita al escenario político interno, sino que se extiende a cuestiones regionales e internacionales más amplias. La competencia actual no constituye simplemente una disputa tradicional entre la derecha y la izquierda por el poder, sino una confrontación que podría definir la orientación de la política exterior brasileña y la posición del país en la escena internacional durante los próximos años. La importancia de estas elecciones deriva del lugar que ocupa Brasil como la mayor economía de América Latina y una de las principales potencias emergentes del Sur Global, lo que la ha convertido en un actor influyente en diversos asuntos internacionales, desde la cuestión palestina hasta las relaciones con las grandes potencias y los equilibrios políticos dentro del continente latinoamericano. Por ello, el seguimiento de los resultados electorales no se limita al ámbito interno brasileño, sino que despierta un amplio interés en numerosas capitales del mundo, debido a las posibles señales de cambios políticos y diplomáticos que podrían trascender las fronteras del propio Brasil.

En el centro de este escenario, las recientes declaraciones del candidato de derecha Flávio Bolsonaro han puesto de relieve la naturaleza de las opciones que se presentan ante el electorado brasileño. Cuando promete devolver a Brasil a lo que denomina el «campo de apoyo a Israel» y describe al país como una «nación hermana de Israel», no se limita a plantear una visión para desarrollar las relaciones bilaterales entre ambos países, sino que envía mensajes políticos relacionados con un reposicionamiento de Brasil dentro de una red de alianzas internacionales e ideológicas diferente de la adoptada por el gobierno del actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva. Estas declaraciones adquieren una importancia adicional a la luz de su compromiso de trasladar la embajada brasileña de Tel Aviv a Jerusalén durante los primeros meses de su mandato, una medida que conlleva dimensiones políticas y jurídicas que trascienden el marco diplomático tradicional, dada la especial relevancia que la cuestión de Jerusalén tiene en el conflicto palestino-israelí y en el sistema del derecho internacional.

Estas posturas abren la puerta a interrogantes más amplios sobre la configuración de la política exterior brasileña en caso de que Bolsonaro llegue al poder. ¿Se encaminará Brasilia hacia el abandono de la política de equilibrio que ha caracterizado su diplomacia durante las últimas décadas en favor de una alineación más clara con Israel y con las corrientes conservadoras de derecha en la escena internacional? ¿O bien estas declaraciones forman parte de una estrategia de movilización electoral dirigida a atraer a las bases conservadoras y religiosas dentro de Brasil? Entre ambas posibilidades, las próximas elecciones se asemejan más a un referéndum sobre la identidad política de Brasil y su posición en el mundo que a una mera competencia por el poder entre candidatos rivales.

Desde esta perspectiva, estas elecciones no se consideran un acontecimiento local aislado, sino una coyuntura capaz de redefinir los rasgos de la política exterior brasileña y de repercutir directamente en cuestiones regionales e internacionales, especialmente en la causa palestina y en el futuro de la corriente de izquierda en América Latina, que durante las dos últimas décadas ha considerado a Brasil como su principal centro de gravedad político y económico.

El papel de Brasil en la ecuación del Sur Global

La importancia de la posición brasileña respecto a la cuestión palestina no se debe únicamente a que Brasil sea uno de los países más grandes de América Latina, sino, sobre todo, al peso estratégico que ha adquirido en la escena internacional durante las últimas décadas. Brasil no es solo una potencia regional influyente, sino también un actor internacional presente en los principales bloques económicos y políticos del mundo, desde los BRICS hasta el G20, además de su creciente papel dentro de lo que se conoce como el Sur Global. Esta posición le ha otorgado una capacidad cada vez mayor para influir en los debates internacionales relacionados con la seguridad, el desarrollo y los derechos de los pueblos, haciendo que sus posiciones políticas sean objeto de atención tanto por parte de las potencias internacionales como de los actores regionales.

En este contexto, la política adoptada........

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