Más allá de «Pasionaria» (III): CARMEN MANZANA ALADRÉN, dirigente comunista y antifascista valenciana
El sábado 13 de noviembre de 1937 dieron comienzo en el Salón de actos del Conservatorio de Música de Valencia las sesiones del Pleno del Comité Central del Partido Comunista. Los días previos se anunció el Orden del día de dicho Pleno, y los informantes de los cuatro puntos previstos eran José Díaz («Nuestras tareas en los momentos actuales»), Pedro Checa («Tareas de organización y trabajo práctico del Partido»), Dolores Ibárruri («El fortalecimiento del Ejército Popular») y Carmen Manzana cuyo informe se titulaba «Las mujeres en la lucha contra el fascismo y por la libertad de España». Los tres primeros eran de sobra conocidos y pertenecían al Buró Político del Partido, pero ¿quién era Carmen Manzana?
Desde el Pleno Ampliado del Comité Central del mes de marzo de 1937, y tras pasar por la Escuela Central de Cuadros del Partido Comunista, Carmen Manzana ingresó en el Comité Central, única mujer además de Pasionaria, como puede observarse en la foto de grupo que publicó Mundo Obrero días más tarde (1). Era la tercera mujer en ocupar ese puesto en la Historia del PCE, y lo será durante dos décadas más, después de Virginia González y de Dolores Ibárruri ¿Quién la recuerda hoy día?
Efectivamente, en la 6ª Sesión del Pleno informó la camarada Carmen Manzana sobre «Las mujeres en la lucha contra el fascismo y por la libertad de España». En dicho informe destacaba la madurez política alcanzada por la mujer y su actual incorporación a la participación activa en la vida política y económica de la República. Hoy día -decía-, las mujeres trabajan en distintos organismos políticos e institucionales, así como en la agricultura, la industria, hospitales y escuelas, de forma abnegada y heroicamente. Recordó la participación de las mujeres madrileñas en la gloriosa defensa de Madrid, incorporándose a las milicias, al igual que el hombre, y cuando regresaron de los frentes de batalla, no lo hicieron para dedicarse a las tareas domésticas, como antes, sino que volvieron para seguir la lucha en la retaguardia, reivindicándose social, política y económicamente, consiguiendo que proliferasen Casas-cuna, Guarderías, Comedores colectivos para su más efectiva emancipación. Dice que el Partido Comunista tiene una gran misión: la de organizar y la de movilizar a las mujeres. La tarea fundamental de nuestro Partido -concluía- con respecto a la mujer es «incorporarla audazmente a los puestos de responsabilidad».
María Luisa Carnelli comentó este informe en la página «Compañera» del Partido Comunista de Madrid en el diario El Sol, y decía: «demostremos a los demás países que en España la mujer es tan útil a la causa de la libertad con el fusil al hombro como en la interesantísima tarea de normalizar la producción en la retaguardia. En estos momentos, las mujeres republicanas españolas debemos ser el ejemplo femenino del mundo» (2).
Carmen Manzana Aladrén (Mansana Aladreu), nació en Valencia en 1907 (3), y desde muy jovencita, ganándose la vida como sastra, se va a incorporar a una de la muchas Agrupaciones Republicanas Femeninas que proliferaron en la ciudad en los primeros años de la Segunda República organizadas por el Partido Republicano Autonomista (P.U.R.A.) de Blasco Ibáñez y Félix Azzati.
Tras las elecciones de noviembre de 1933 donde se impuso el Gobierno de Lerroux con el apoyo de las derechas de Gil-Robles, y la posterior represión de la Revolución de Asturias en octubre de 1934, muchas mujeres de las Agrupaciones Republicanas, desengañadas, dejarán ese espacio afín al lerrouxismo, y se abrirán a otras ideas y organizaciones. En ese periodo llegó a Valencia una delegación del colectivo «Mujeres contra la Guerra y el Fascismo» (denominado «Pro-Infancia Obrera después de octubre de 1934), fundado en Madrid a mediados de 1933 por iniciativa del Partido Comunista con la participación de mujeres republicanas y socialistas, bajo la presidencia efectiva de Dolores Ibárruri, Pasionaria y la honorífica de la republicana Catalina Salmerón, hija del histórico Nicolás Salmerón. La delegación fue liderada por la entonces Secretaria general de la organización, Encarnación Fuyola, y para su labor de organizar colectivos de mujeres antifascistas en Valencia y su provincia contactaron inicialmente con las simpatizantes comunistas Agustina Sánchez y Pilar Soler Miquel. Éstas, a su vez, realizaron un trabajo de proselitismo entre las mujeres valencianas más conscientes y politizadas, que se encontraban entonces en las Agrupaciones Republicanas, y especialmente lo hicieron con Carmen Manzana, pero también con la abogada Asunción Chirivella, entre otras. Pilar recordará que fue Carmen Manzana quien creó en 1934 el Comité provincial valenciano de Mujeres contra la Guerra y el Fascismo Antifascistas, del que fue su primera delegada (4).
Carmen, mujer consciente y ya formada políticamente, va a ingresar en el Partido Comunista tras el triunfo del Frente Popular en febrero de 1936, y meses después, tras el golpe militar de los generales fascistas del 18 de julio va a formar parte de las primeras milicias antifascistas, convirtiéndose en la ayudante del jefe de milicias del Radio comunista del barrio de Ruzafa, Pascual Fresquet, en cuyo Cuartel General se publicaba el Periódico mural «Ofensiva» (5). Tras la definitiva derrota de los golpistas en Valencia con la toma del Cuartel de Caballería de la Alameda en la madrugada del 1 al 2 de agosto, comenzaba una nueva etapa y salieron las primeras Compañías de milicias para Madrid, Ibiza, Teruel y otras poblaciones donde aún se estaba combatiendo o donde el golpe militar había triunfado momentáneamente. En ese momento, Carmen Manzana dejó las milicias y se dedicó de lleno a su militancia comunista como Secretaria femenina del Comité Provincial del Partido Comunista de Valencia.
A lo largo del final del verano y otoño de 1936 desarrolló una intensa actividad como oradora, caracterizada por ser «muy didáctica y directa», por muchos barrios de la capital y numerosos pueblos valencianos.
La primera vez que su nombre apareció en la prensa fue en La Voz Valenciana (Diario republicano de izquierda) del 19 de agosto de 1936. En la noticia sobre el «Entierro del camarada Alfonso Madrid Mena», muerto a consecuencia de un disparo, al que asistió numeroso público que acompañó al «féretro que iba envuelto en la bandera socialista», se comentaba que la presidencia del funeral estaba compuesta por el diputado socialista Manuel Molina Conejero, el concejal Romeu, Alabau del Comité Provincial de las Juventudes Comunistas y Secretario Sindical del PCE de Valencia… y por Carmen Manzana (sin decir a quién representaba). La otra mujer de la presidencia del funeral era Angelita Soler Miquel (hermana menor de Pilar) en representación de «Pro-Infancia Obrera».
En un mitin celebrado el viernes 28 de agosto de 1936, en la población valenciana de Gestalgar organizado por el Radio Comunista de dicho pueblo, quien hizo uso de la palabra en primer lugar fue «la camarada e incansable luchadora Carmen Manzana». Y dos semanas después, en el diario El Pueblo (Diario de Izquierdas-Valencia), del 12 de septiembre 1936 aparecía esta noticia: Esta noche «Gran acto de propaganda del Partido Comunista» en el local del Tennis Club (Mestalla): Tomarán parte Carmen Manzana y Blas López Fandós. Acto patrocinado por el «Centro Proletario de Izquierda» de la calle de Arévalo Baca. En el diario Verdad (Diario político de unificación-Partido Comunista y Partido Socialista, Valencia) del día 13 se publicaba una brevísima reseña de la «acertada actuación de los jóvenes propagandistas… que disertaron sobre las consignas del instante actual recabando la máxima disciplina de las organizaciones obreras para triunfar sobre el fascismo».
En Verdad del 24 de septiembre de 1936 aparecía la siguiente crónica que quizás justificaba su fama de oradora «didáctica»: el 19 de septiembre de 1936, Carmen Manzana, en un acto organizado por el Partido Comunista en el Teatro Marqués de la población de Moncada, después de recordar a la joven dirigente comunista Lina Odena (Barcelona, 1911) -que hacía pocos días había fallecido en el frente de Granada- y que ya el PCE, antes y después de Octubre del 34, advertía que el fascismo no había muerto en España, y que había que estar alertas, explicaba a los asistentes lo que podría pasar de continuar la desunión entre las fuerzas del Frente Popular, y que no debía cumplirse el dicho del divide y vencerás: «Dos ratones riñeron por un queso; en la reyerta vino el gato y se comió a los ratones. Que sirva esto de ejemplo para que a nosotros no nos pase lo mismo».
Como máxima responsable femenina del Comité Provincial comunista, Carmen va a formar parte, y de forma importante, del Frente Popular Femenino que se constituyó el 2 de septiembre de 1936 en Valencia, publicando varios artículos en su nombre sobre el papel de la mujer antifascista en aquellas semanas cruciales de la guerra. Por ejemplo, en el diario Verdad del 29 de septiembre de 1936 escribía «¿Cuál debe ser el trabajo que realicen hoy las mujeres?», donde animaba a las comunistas valencianas: «Organicémonos en Comités de Frente Popular Femenino en todos los pueblos, y dentro de esos Comités constituyámonos en Brigadas de choque que cultiven la tierra y recojan la cosecha; en las fábricas, hacer jornadas intensivas; que de nuestras manos salgan por millares prendas de ropa para el frente; organicemos guarderías infantiles, casas de asistencia social, hospitales… ¡Mujeres comunistas! Este es vuestro trabajo hoy: conseguir movilizar y organizar a miles y miles de mujeres… ¡Adelante, por la libertad y el bienestar! ¡Por un mundo mejor!».
Desde ese momento, su actividad va a ser frenética, interviniendo en mítines, conferencias, tareas partidistas, organizando labores de intendencia para el colectivo de Mujeres Antifascistas de Valencia, escribiendo y colaborando con revistas como Pasionaria (Mujeres Antifascistas de Valencia), etc. Fue la indiscutible Secretaria Femenina del Partido Comunista de Valencia durante toda la guerra, además de ser Secretaria general de la Agrupación Mujeres Antifascistas (AMA) de Valencia, y formando parte del Comité Nacional de AMA, junto a Pasionaria, Encarnación Fuyola, Matilde Cantos, Margarita Nelken, Eulalia Prieto, Emilia Elías y Matilde Huici.
Por ese motivo, además de su presencia e informes en las Conferencias Provinciales del PCE y Plenos del Comité Central, Carmen intervino en la II Conferencia Nacional de Mujeres Antifascistas celebrada en Valencia en octubre de 1937, y en noviembre de ese mismo año en el Primer Congreso Nacional de Mujeres, celebrado en el Palacio de la Música Catalana de Barcelona. Carmen Manzana fue la única ponente que no era de Cataluña.
Un informe interno del Partido Comunista definía a esa obrera sastra como «inteligente y activa, muy ligada a los trabajadores y con cierta popularidad en la provincia» (6). Y el repaso de la prensa de la época da fe cierta de esta afirmación.
Fue una adalid convencida y continuada por la unidad, por revivir la consigna de la «U.H.P.» de Asturias, no solo la del Partido Comunista y Partido Socialista para formar el Partido Único del Proletariado, interviniendo en mítines del Comité Pro-Unidad hasta bien avanzado el año 1938, sino también en el seno de las Mujeres Antifascistas. Precisamente, su informe presentado en la II Conferencia Nacional de Mujeres Antifascistas (octubre de 1937) trató sobre la «Unidad Femenina», alegrándose de los grupos de mujeres de distinta ideología que se habían dado cita en la Conferencia, y haciendo un llamamiento al colectivo anarquista de «Mujeres Libres» para que coordinaran sus esfuerzos con ellas, asegurando que tanto en los Comités Locales como en el Comité Nacional de Mujeres Antifascistas, siempre tendrían las puertas abiertas; y terminaba: «o si ellas lo juzgasen más conveniente estaban dispuestas a establecer cuantos puntos de contacto pudieran llegar a conseguirse, a fin de que la unidad femenina no quede en palabras vanas sino en hechos concretos y en eficaz labor revolucionaria, por su liberación como mujeres y por la victoria sobre el fascismo» (7). Parece que su propuesta tuvo eco, pues en la Asamblea de los Comités de Enlace Provinciales de los Partidos Socialista y Comunista pro Partido Único del proletariado celebrado en Valencia el 9 de abril de 1938, intervino Carmen Manzana por las Mujeres Antifascistas, y les dijo esto a los hombres allí reunidos: «Se celebra esta Asamblea en momentos muy duros de nuestra lucha. Las mujeres antifascistas de Valencia solo queremos recordaros una cosa: nosotras, mujeres antifascistas de todas las ideologías, nos hemos unido; se ha establecido la unidad de acción entre la Unión de Muchachas, Mujeres Libres y Mujeres Antifascistas; vosotros, como nosotras, debéis romper de una vez con todo aquello que os separa y reforzar, todavía más, aquello que os une…» (8).
Poco antes del final de la guerra, y además de todo lo anterior, Carmen va a tomar posesión del cargo de consejera, representando al Partido Comunista, en el pleno del Consejo Provincial de Valencia celebrado el 26 de noviembre de 1938 siendo presentada por el Presidente de la Corporación con grandes palabras de elogio (9). Diez días antes había terminado la Batalla del Ebro con la derrota del bando republicano y el Gobierno y una de las ciudades más importantes de la República se preparaba para un periodo de guerra más intenso con continuos bombardeos de la aviación alemana e italiana en todo el litoral del Mediterráneo. El Consejo o Corporación Provincial, conformado por todas las fuerzas políticas del Frente Popular, había sustituido en enero de 1937 al Comité Ejecutivo Popular de la provincia de Valencia que se formó en las primeras semanas de la guerra, y en estos momentos críticos se dedicó, sobre todo, a seguir las directrices del Gobierno en materia de Defensa de las poblaciones y de los trabajos urgentes de fortificación.
El 28 de enero de 1939, cuando ya se estaba evacuando la ciudad de Barcelona, y la movilización del Ejército de la República se hizo generalizada, afectando a todos, absolutamente todos los hombres útiles capaces de coger un arma, funcionarios incluidos, Carmen Manzana asistió al último Pleno ordinario de la Corporación Provincial (Consejo Provincial) de Valencia. El programado para finales de febrero ya no se celebró (10). La guerra estaba a punto de terminar.
Al finalizar la guerra, Carmen pudo embarcarse en Alicante en el vapor «Stanbrook» el 28 de marzo de 1939, -Pasajera n.º 2138- y al llegar al Puerto de Orán (Argelia), quedó en un barco retenida hasta que pudo partir, vía Marsella, al exilio en la Unión Soviética. En la «Relación de camaradas que han sido seleccionados para embarcarlos entre los refugiados en Orán», facilitado por Jesús Hernández, se encuentra con la n.º 31 «Carmen Manzana. Obrera. Miembro del CC. Secretaria Femenina del CP de Valencia. Militante desde 1935-1936» (11). En la URSS estudió en la Escuela de formación política de Plánernaya (en las afueras de Moscú), y durante la Segunda Guerra Mundial trabajó en la lejana ciudad de Kokand (Uzbekistán) y en Crimea (12), seguramente en las Escuelas de niños españoles evacuados. Al acabar la Guerra Mundial volvió a Moscú, y seguirá militando en el PCE en el exilio.
En septiembre de 1954, cuando ya hacía más de un año que había muerto Stalin, se reunió en el pequeño pueblo de Machovo (República Checoslovaquia, hoy República de Chequia) el V Congreso del PCE, al que acudió Carmen Manzana. Fue convocado por Pasionaria y por Vicente Uribe, y para evitar que la Convocatoria del Congreso se hiciera «ilegalmente», sin obtener previamente la oportuna aceptación del anterior Comité Central, el de marzo de 1937, tuvieron que hacerlo en dos fases. Primero reuniendo en Moscú a 6 miembros del viejo Comité Central: Escobio, Mateu, Pozuelo, Uribes, Carmen Manzana y Pretel, quienes redactaron una especie de convocatoria que enviaron a otros miembros del Comité Central fuera de la URSS: Santiago Álvarez, Modesto, Manso, Vidiella, Ambou y Roces. Con estos seis, más los 6 de Moscú y los ocho miembros del Buró Político (Ibárruri, Uribe, Mije, Carrillo, Líster, Claudín, Errandonea y Gallego) les salían 20 convocantes, lo que hizo exclamar al Buró Político: «¡ya son más de dos tercios del CC del 37!» (13); querían decir dos tercios de los que quedaban con vida, pues en Valencia se eligió a un CC de 45 miembros, y al finalizar la guerra fueron fusilados varios de ellos, como el veterano Daniel Ortega Martínez en Cádiz en agosto de 1941. En ese V Congreso, Carmen ya no salió elegida miembro del nuevo Comité Central.
Carmen Manzana, al igual que otros militantes exiliados en la URSS, se repatrió a España alrededor de 1957 (14), unos meses después de que en noviembre de 1956 las tropas soviéticas invadieran Hungría. Desde entonces no se tienen más datos de ella, ni que se incorporara posteriormente al PCE en la clandestinidad .
En abril de 2003, con 94 años, Carmen Manzana Aladrén (Mansana Aladreu), aparentemente alejada de la política, seguía viviendo en Valencia en la calle Ángel del Alcázar (15) y seguramente fallecería pocos meses o años después, en el más absoluto de los anonimatos.
Por eso, hoy queremos recordarte, Carmen Manzana.
Fuente de la Imagen del Artículo: Izquierda, Carmen Manzana durante su intervención en la II Conferencia Nacional de Mujeres Antifascistas, como Secretaria General del Comité Provincial de Valencia. Fuente: Pasionaria (Valencia) n.º 23, del 13 de noviembre de 1937. Derecha arriba: Conferencia Provincial del PC de Valencia publicada en Verdad (Valencia). Derecha abajo: ilustración a partir de una foto publicada en Pasionaria (Valencia) n.º 20 de 21 de agosto de 1937.
(1): Puede verse en el siguiente enlace: https://manuel-almisas-articulos.blogspot.com/2025/11/el-diputado-por-cadiz-daniel-ortega.html
(2): El Sol (Diario del Partido Comunista-Madrid) de 28 de noviembre de 1937.
(3): Datos tomados del Listado general de todos los españoles que vivieron en la Union Soviética de 1936 a 1970 (4.343 personas), elaborado por Manuel Arce Porres, disponible en:
https://www.ninosderusia.org/project/listado/.
(4): Tomado de la entrevista a Pilar Soler Miquel el 11 de abril de 2000 publicado en «Identidades de Género en las Culturas Políticas de Izquierda en el Siglo XX en España», de Ana Aguado Higón, en Pasado y Memoria. Revista de Historia Contemporánea, 7, 2008, pp. 123-141.
(5): Tomado de «La fuerza de los débiles. Vida, prisiones y muerte de Vicente Talens Inglá (1892-1940)», de Antonio Ramírez Navarro, Edita Diputación de Almería, 2012.
(6): Ramírez Navarro (2012).
(7) El Sol (Madrid) del 28 de octubre de 1937.
(8) Verdad (Diario del Partido Comunista de Valencia) del 10 de abril de 1938.
(9): El Pueblo -Diario del Partido Sindicalista- (Valencia), del 27 de noviembre de 1938.
(10) El Pueblo -Diario del Partido Sindicalista- (Valencia) del 29 de enero de 1939.
(11) Listado disponible en: https://www.ninosderusia.org/wp-content/uploads/2023/11/Refugiados-en-Oran-reclamados-desde-la-URSS.pdf
(12) Datos tomados del Listado elaborado por Manuel Arce Porres, disponible en: https://www.ninosderusia.org/project/listado/.
(13): «Miseria y grandeza del Partido Comunista de España 1939-1985», de Gregorio Morán, Editorial Planeta, 1986.
(15) Diario Oficial de la Generalitat Valenciana del 6 de mayo de 2003.
