La Estrella Roja de tres puntas, símbolo de la Unidad Antifascista: «¡Agrupémonos todas…!»
La estrella roja de tres puntas se ha venido asociando al símbolo de las Brigadas Internacionales, o grupos de voluntarios antifascistas extranjeros -principalmente franceses, alemanes, belgas e italianos- que entraron por primera vez en combate el 4 de noviembre de 1936 en la Defensa de Madrid, pero eso supone solamente una generalización, pues en realidad ese símbolo es anterior y estaba relacionado con la unidad en la lucha antifascista.
En alguna entrada de internet se afirma que la Estrella Roja de tres puntas era el emblema de la Sección de Basilea (Suiza) de la Primera Internacional (AIT), significando la cooperación mundial de las tres grandes corrientes que coexistían en la misma: los marxistas o seguidores de Marx y Engels, los anarquistas de Bakunin y los sindicalistas ingleses (Trade Unions). Sin embargo, aunque tiene visos de verosimilitud, no existe ninguna fuente fidedigna que sustente esa afirmación.
Lo que sí es cierto es que en Madrid va a aparecer la estrella de tres puntas el 1 de febrero de 1934 y lo hará en la cabecera de la revista Frente Antifascista, «Órgano bimensual del Comité Español de lucha contra la guerra y el fascismo». Pero debemos retroceder un poco.
El 30 de enero de 1933 Adolf Hitler fue nombrado Canciller de Alemania, y en el nuevo gobierno entraron dos ministros nazis, W. Frick y H. Göring, controlando el poderoso Ministerio del Interior. La provocación del incendio del Reichstag (Parlamento alemán) el 27 de febrero dio origen a una persecución feroz de las bandas nazis de los camisas pardas (S.A.) sobre miembros del Partido Comunista alemán, amparados en el Decreto de emergencia que suspendía las libertades civiles. Comenzaba la «sanguinaria Dictadura Hitler-Hindenburg» y el llamamiento internacional a formar Frentes Antifascistas en solidaridad con los camaradas y trabajadores alemanes.
El diario Mundo Obrero del 10 de marzo de 1933 publicaba el Manifiesto del Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista donde, visto los acontecimientos de Alemania, daba un giro de 180º en la relación de los Partidos Comunistas y los Partidos «socialfascistas», y hacía un llamamiento a que los comunistas, al margen de que los dirigentes no secundasen el acuerdo de unidad, trabajasen con los obreros socialistas, de otras tendencias y los sin partido para formar Comités de lucha común contra el fascismo y el peligro de una nueva guerra imperialista. A partir de ese momento, el Partido Comunista de España comenzará a fomentar los Frente Antifascistas de unidad de acción en diferentes pueblos y ciudades.
Cuatro días más tarde, el mismo diario publicaba el llamamiento que el Comité Central del PCE, de las Juventudes Comunistas y del sindicato comunista CGTU, hacían «a los obreros socialistas, a los obreros anarquistas y a todos los trabajadores», en primer lugar, y al Partido Socialista........
