España empieza en Ceuta
Migrantes llegados ilegalmente a Ceuta. / Iván Zambrano / Europa Press
Hay una anomalía que España ha terminado aceptando con una resignación preocupante. Ninguna ciudad francesa tiene que demostrar periódicamente que pertenece a Francia. Ninguna ciudad italiana debe justificar su italianidad cada vez que surge una crisis diplomática. Ninguna ciudad portuguesa vive bajo el examen constante de su legitimidad histórica.
Solo Ceuta parece obligada a explicar, una y otra vez, por qué es España. Y esa, probablemente, constituye la mayor victoria del relato marroquí. No haber modificado un solo milímetro de la realidad jurídica, sino haber conseguido que una soberanía consolidada desde hace siglos sea presentada, dentro y fuera de nuestras fronteras, como una cuestión abierta. No lo está.
Ceuta es España por la misma razón que lo son Salamanca, Cádiz o Zaragoza: porque la historia, el derecho internacional y la continuidad del ejercicio de la soberanía así lo acreditan. Conviene recordarlo en un momento en que las imágenes de entradas masivas de inmigrantes vuelven a ocupar los informativos.Porque antes de hablar de inmigración conviene hablar de geografía. Y antes de hablar de geografía, de historia.
Ceuta fue conquistada por Portugal en 1415. En 1580, con la Unión Ibérica, pasó a integrarse en la Monarquía Hispánica. Cuando Portugal recuperó su independencia en 1640, Ceuta decidió permanecer bajo la Corona española. Esa decisión quedó reconocida en el Tratado de Lisboa de 1668, mucho antes del nacimiento del Marruecos contemporáneo.
No se trata, por tanto, de un territorio cuya pertenencia a España sea fruto de una........
