La carretera que une las fiestas de la huerta
Carretera CV-913 en 1960. / JESÚS PERAL
Cuando se silencia el sonido festero de las fiestas patronales de San Roque y las luces que engalanan las calles se apagan, Callosa de Segura sigue de fiestas de la mano de los barrios de nuestra huerta, que mantienen viva la tradición más popular y festiva, caracterizada por la convivencia y la participación.
Los populares barrios de Los Dolores y de San José se unen este fin de semana: uno para finalizar sus festejos y el otro para comenzarlos. Una unión marcada, sin duda, por la existencia de la carretera de Catral o de Dolores, hoy CV-913, que los ha visto nacer y crecer.
Esta importante carretera nació en la segunda mitad del siglo XIX para unir la villa con la capital del partido judicial, utilizando parte de los antiguos caminos huertanos. Discurría junto a caseríos y fincas donde se cultivaban hortalizas y cáñamo, entre los canales de nuestro tradicional sistema de riego y una vegetación formada por moreras, palmeras y olmos que daban sombra a viandantes y carruajes en los tórridos días de verano.
Según publicó La Libertad el 14 de septiembre de 1864, el Plan General de Carreteras del Estado, aprobado unos días antes, ya establecía para la provincia de Alicante esta carretera como vía de segundo orden. Años después, El Graduador, en su edición de 29 de junio de 1877, recogía un nuevo planeamiento en el que la carretera de Callosa de Segura a Dolores aparecía entre las de tercer orden.
Ya en el siglo XX, El Liberal, el 5 de junio de 1908, publicaba que el diputado en Cortes Luis Díez Guirao de Revenga, acompañado del alcalde callosino, señor Gilabert Pastor, había realizado gestiones sobre la concesión de la carretera de Callosa hasta Catral, definida como una «importante e indispensable vía de comunicación». Unos días antes, el Diario de Alicante ya había anunciado el estudio de la carretera por parte de la Dirección General de Obras........
