Cuando cuidar empieza a tener precio
Cuando cuidar empieza a tener precio / KIEFERPIX - Archivo
La reciente decisión del Gobierno de incrementar en 6.200 millones de euros la financiación estatal del Sistema de Autonomía y Atención a la Dependencia durante 2026 y 2027 constituye una medida de indudable trascendencia. El aumento permitirá reforzar prestaciones y servicios, mejorar la atención domiciliaria y avanzar en el reconocimiento de quienes cuidan en el entorno familiar. Una apuesta necesaria ante el envejecimiento, los cambios familiares y una realidad en torno a la asignación del cuidado que durante demasiado tiempo se ha mantenido inalterable.
Reconocer económicamente el cuidado familiar supone hacer visible un trabajo históricamente ignorado. Durante siglos se entendió que las mujeres cuidaban porque les correspondía hacerlo. Hijas, esposas, madres o nueras asumieron una responsabilidad presentada como expresión natural del amor, cuando escondía una obligación social difícilmente rechazable. Los afectos existían, indudablemente, pero convivían con una distribución profundamente desigual de responsabilidades que condicionaba proyectos vitales, autonomía económica y desarrollo profesional.
Esa realidad resulta hoy insostenible. Las estructuras familiares han cambiado, las mujeres han conquistado espacios de autonomía que nunca debieron serles negados y las necesidades de cuidados aumentan. A ello se ha añadido la incorporación de miles de personas, muchas de ellas migrantes, a un mercado de cuidados........
