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"Que paren el mundo que me voy"

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12.03.2026

La visita de Vito Quiles desata la tensión en la UA: seguidores ultras y estudiantes progresistas se enfrentan en el campus

La visita de Vito Quiles desata la tensión en la UA: seguidores ultras y estudiantes progresistas se enfrentan en el campus / Jose Navarro

Dan ganas de bajarse del mundo y que aquella frase escrita en muchas paredes del Madrid de los 80 cobre vida, sin la IA y sin ser tridimensional, ni necesitar de las visualizaciones de «la masa humana», que hasta para batir un huevo busca a sus «influencers», o lo que es aún peor, convertirse en ellos.

Aquel tango de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera, «Mi Buenos Aires querido», inspiró a los progres de mi barrio (Tetuán) para poner color en los grises de la época, a la vez que corrían delante de ellos.

La ídolo de mi infancia era Elizabeth Montgomery y su serie «Embrujada». Ella lograba con sus movimientos de nariz transformar a las personas en su versión animal, entre otras cosas... Hoy me encantaría convertir en ratas, o en buitres carroñeros, (con perdón por la comparación a los animales) a algunos de los poderosos del mundo que, pese a las evidencias de lo que son, siguen utilizando la palabra «democracia» para ser elegidos por los mismos a los que desprecian.

Ya lo decían aquellos jóvenes de la Transición cuando en los barrios obreros eran los candidatos «señoritos» los elegidos. Pero no hay que irse tan atrás: basta con ver a muchos de la generación de mis hijos (por fortuna ellos no) aclamando al golpista, dictador e inquisidor caudillo español.

Entiendo algunas de sus razones para el cabreo, pero han caído en el juego por pura ignorancia. Evidentemente no vamos a negar las inmensas dificultades para ser independientes y conseguir un lugar para vivir, junto al sueño roto de muchos que, para ejercer con sus doctorados, tienen que hacerlo fuera del país o despertarse en casa de mamá y de papá. Pero ese siguiente paso para canalizar su justa rebeldía resulta de una tristeza desoladora, y me parece francamente aterrador que vaya encaminado a elegir la falacia y las mentiras de la extrema derecha, o a los populistas matones que han logrado sumarse a la fiesta, y no para acabarla, sino para unirse al chollo europeo, o para agredir a los que sí son profesionales de la comunicación, en especial si son mujeres y coherentes.

De hecho, además de la violencia machista, la vicaria, la institucional, la sexual, los múltiples techos de cristal, a las diferencias salariales y a los estigmas por nuestra edad, ahora más que nunca debemos denunciar la violencia que recibimos las periodistas en los debates de los medios de comunicación, que no son solo consecuencia de las diferencias en los criterios políticos o sociales, sino también por nuestro sexo.

Los jóvenes desesperanzados deberían ir a la raíz del problema económico y ponerle el nombre correcto al sistema que les anula, analizando sus propios errores. Sin que esto excluya a ninguno de los líderes políticos que han defraudado a propios y a extraños, en especial a las más castigadas de siempre: nosotras, las mujeres.

¿Pero con qué desfachatez los principales responsables de uno de los genocidios más bárbaros de la historia, con miles de muertos en Gaza y en toda Palestina, se otorgan el derecho de secuestrar e invadir otros territorios con el descaro de hacerlo por su petróleo o en nombre de las mujeres?

Ellos amenazan, insultan y provocan al mundo entero, incluida Europa, y en especial a España, lo que me confirma que nuestro Gobierno está en el lado correcto de la historia.

Trump dice que la guerra contra Irán "está ganada" pero sugiere que continuará la ofensiva / EFE

¿Benjamín Netanyahu y Donald Trump van a salvar a un pueblo esclavizado matándolos? ¿Cuántas víctimas van ya?

¿Van «ellos» a liberar del burka físico y psicológico a las iraníes, o a proteger a los niños/niñas? Ellas y ellos fueron los primeros asesinados con el bombardeo a la Escuela Shajare Tayebé, en Minab, al sur de Irán, a plena luz del día, causando la muerte de 168 niñas entre 7 y 12 años. ¿Dónde está el Derecho Internacional ante estos criminales con traje?

Obviamente no estoy con esto defendiendo a ningún estado dirigido por el régimen teocrático de los ayatolás, pero así no y los que dicen «salvarles» son igual de radicales. Jamás justificaré ni una sola víctima en nombre de Dios alguno; lo llamemos de una manera u otra. Si es que existe (o si existiera), no aceptaría el crimen de ningún ser vivo, y menos aún humano. Ni aprobaría que ni una sola mujer, ni una sola criatura viviera de rodillas, como un fantasma sin derechos, ni voz, y sometida al fundamentalismo más cruel y despiadado. No dejaría que su pueblo esté hambriento, silenciado y desamparado. Eso que quede claro.

Pero cuidado si nos creemos el discurso de los que son exactamente igual de verdugos, porque poco les importan sus ciudadanos oprimidos, y menos las ciudadanas; es puro negocio, y lo han comenzado matando criaturas… (algo muy habitual en estos seres).

¿Qué hace la comunidad internacional al respecto? ¿Por qué se les permite todo?

Lo que también me pregunto es quiénes son los padres de esas cabezas perversas que mandan en los que dirigen el mundo. Viendo la del presidente norteamericano parece obvio que hay muchos Epsteins…

Si no estuvieran costando tantas vidas, Trump parecería un singular personaje de los buenos directores de terror de su país: Sam Raimi, Tobe Hooper, George A. Romero, James Wan o el innovador en el género Jordan Peele.

Que tengamos políticos en el nuestro que para vivir del cuento se solidaricen con esos individuos es para escuchar en bucle «Mi Buenos Aires querido», «Perdonar el beso» y «Qué paren el mundo que me voy».

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