Promovamos conciencia colectiva
En el año 2023, escribí un artículo titulado: “El gran problema de vivir desordenado y en la apariencia”, donde explicaba sobre las cuatro finalidades básicas de los Estados, que consiste en asegurar “buena”: salud, seguridad, educación y justicia acompañada de una administración pública ética, que protege libertad y propiedad privada sin invadir constantemente la vida privada de las personas. De no cumplirse tal mínima situación es una muestra del total desorden existente en un país.
Todo el ajuste económico social que actualmente experimentamos, es pues consecuencia de más de veinte años de gestión estatal disfuncional, donde no les importó la educación de calidad tampoco invirtieron en salud ni en seguridad jurídica, tan sólo fue proyecto de poder, no de país y menos aún proyecto de futuro. Y cuando hablamos de Estado, nos estamos refiriendo a todo el aparato estatal, tanto Estado central con absolutamente todos los miembros de los órganos ejecutivo, legislativo, judicial, electoral, etc., así como también los gobiernos denominados autónomos, como ser: gobernaciones, municipios y demás.
Es tanta la hipocresía de algunos antiguos actores políticos, quienes habiendo detentado el poder y estuvieron en la administración pública pasada, resulta que ahora se atreven desvergonzadamente a culpar (en el presente) a los demás sobre el desastre económico provocado por ellos mismos en el pasado; y, para el colmo de males, son todavía manipuladores, instigadores y fomentadores de discordia, utilizando aquella trillada mala práctica de la absurda victimización y de generar odios, rencores, rivalidades y división entre los propios bolivianos, en vez de buscar la unidad del pueblo boliviano por una verdadera mejora integra, inclusiva e integral.
La corrupción debe dejar de ser un modelo de poder, donde muchos sólo desean ser funcionarios públicos para enriquecerse, llenándose sus bolsillos con dinero maculado. Aquel que tenga el llamado a ser político o funcionario público, debe antes prepararse lo mejor posible y luego recién acudir a cargos públicos, para aportar a su país, pues se supone que son “servidores” públicos, no vividores públicos.
Es decir, quien ingrese a la función pública, debe hacerlo desde........
