XV
16 de marzo 2026 - 03:09
El rugby no admite representación. El contacto, en este juego, no se produce en el mundo del “como si” y, por eso, quienes pisan el campo saben que entran en territorio no simulado. La singularidad teatral del jugador de rugby reside, a contra estilo, en cómo éste nos oculta que el partido duele. Pero la valentía física es una mera cualidad presupuesta, un valor que se entrena y que no agota la esencia de un deporte que gira, de alguna forma, sobre el binomio maquiavélico de la virtud y la fortuna. La virtud, nos dice el florentino, reside en la inteligencia estratégica y la audacia requiere adaptación, talento para anticipar peligros y fuerza para actuar cuando es necesario. Estas serían las cualidades de El Príncipe y también........
