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Aliseda (Blackstone) pone fin a su etapa en Metrovacesa con una participación en mínimos

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La historia de Blackstone en Metrovacesa está llegando a su fin de manera discreta. Quasar Investment, el vehículo del fondo estadounidense, ha notificado dos operaciones de venta que se ejecutaron en noviembre y diciembre de 2025 sobre acciones de la promotora inmobiliaria que suponen una desinversión de en torno a 36 millones de euros, reduciendo su posición a mínimos históricos.

Según los registros remitidos a la CNMV, la desinversión se articuló en dos fases a través del mercado regulado. La primera tuvo lugar el 28 de noviembre de 2025, cuando Quasar vendió aproximadamente 1,5 millones de títulos, equivalentes al 0,99% del capital de Metrovacesa. Ese día tenían un valor de 11,45 euros, lo que equivale a 17 millones de euros.

La segunda se ejecutó el 18 de diciembre de ese mismo año, con la transmisión de cerca de 1,7 millones de acciones adicionales, otro 1,12% del capital. En este caso, el total se acerca a los 19 millones de euros, con un valor de 11 euros.

En apenas 20 días Quasar pasó de controlar el 2,99% de la promotora a quedarse con un residual 0,86%, una participación que, en la práctica, lo convierte en un accionista meramente testimonial, sin capacidad alguna de influencia en la gestión o el gobierno corporativo de la compañía.

A preguntas de este medio, un portavoz de Aliseda ha afirmado que como con cualquier otro activo de la cartera de Quasar, «buscamos vender en el momento adecuado, y consideramos que ese era el caso de las acciones de Metrovacesa«.

Fuentes del mercado consultadas han explicado a ECONOMÍA DIGITAL que Blackstone está en proceso de venta de su participación en Metrovacesa.

El fondo comenzó a vender diariamente sus acciones al mercado, sin hacer una operación en bloque a accionistas interesados, según las mismas fuentes.

Cabe recordar que uno de los accionistas mayoritarios, Carlos Slim, lleva años preparando el asalto a la promotora sin llegar a buen puerto.

Metrovacesa cerró 2025 con las cifras más elevadas de ingresos desde su salida a Bolsa en 2018. En concreto, la compañía obtuvo un beneficio neto de 56,9 millones de euros, mientras que sus ingresos se incrementaron un 8%, hasta los 708,5 millones.

La promotora ha subrayado que esta generación de caja le permitió distribuir 240 millones en dividendos a lo largo del año.

Aliseda, la gestora de activos inmobiliarios de Blackstone y Santander, desaparece completamente como titular directo de acciones en Metrovacesa.

El remanente de la posición —ese 0,86%— queda concentrado íntegramente en una sociedad denominada Inversiones Inmobiliarias Canvives.

En su momento, los títulos de Quasar en Metrovacesa se repartían entre Aliseda y la propia Canvives, una doble titularidad que ahora queda disuelta.

La desaparición de Aliseda del accionariado de la promotora es la culminación de un proceso de desenganche que arrancó mucho antes de estas ventas, y que refleja la reorientación de la plataforma gestora hacia otros activos del portfolio de Quasar.

Blackstone tiene participación mayoritaria

Para entender el significado de esta salida hay que remontarse a agosto de 2017, cuando Banco Santander, recién absorbido el Banco Popular por un euro simbólico, anunció el acuerdo para deshacerse de la mayor carga que venía con aquel banco: una cartera de activos inmobiliarios y créditos dudosos que estaba valorada en unos 10.000 millones de euros en aquel momento.

El comprador fue Blackstone, que se quedó con el 51% de un vehículo conjunto, Project Quasar Investment 2017, mientras Santander retenía el 49% restante.

Fruto de ese acuerdo, Quasar afloró como accionista de Metrovacesa con un 3,95% del capital, repartido en un 2,2% en manos de Aliseda y un 1,78% en Canvives, acciones que el Banco Popular había acumulado años atrás en la promotora.

En noviembre de 2024, Santander redujo su participación en Quasar por debajo del 10% mediante una operación acordeón, dejando a Blackstone con más del 90% del proyecto.

La salida de Metrovacesa no es un hecho aislado. Encaja con precisión en un patrón más amplio de desinversión que Blackstone está ejecutando sobre sus activos inmobiliarios residenciales en España, los adquiridos durante y después de la crisis financiera de la última década.

El fondo estadounidense ha vendido la cartera de viviendas de Fidere valorada en 1.050 millones de euros al fondo canadiense Brookfield, en el marco de su estrategia de reajustar su presencia en el país.

Blackstone está en fase de desinversión del ciclo anterior para reciclar capital en nuevas apuestas, en particular en logística, centros de datos e infraestructuras digitales, donde las rentabilidades son más estables y el riesgo regulatorio, menor.

Prueba de ello es que, mientras vende ladrillo residencial heredado, en enero de 2026 confirmó que estudia operaciones de vivienda asequible en España, mirando mercados como Málaga, Madrid y Valencia, pero bajo una lógica de nuevo ciclo, no de gestión de activos heredados.

Con Quasar prácticamente fuera del cuadro, el accionariado de Metrovacesa queda aún más concentrado en los grandes bancos españoles. Banco Santander controla el 49% del capital, seguido de Carlos Slim (FCC) con un 21%, BBVA con un 20,8%, y el resto disperso entre inversores institucionales y el flotante libre.


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