Contra el verbo hacer
La voz interior con la que los seres humanos nos hablamos a nosotros mismos para dirimir qué hacemos ante determinados dilemas se limita por lo general a dos pronunciamientos: o susurrarte «Hazlo» o advertirte «No lo hagas». Lo demás que uno pueda decirse a sí mismo son menudencias que no tienen que ver con la acción. Esto viene a que me llamó una amiga hace dos semanas para contarme que estaba comprando unos marcos, y que en la superficie comercial a la que había acudido había una máquina de helados que eran sus favoritos. Al final, se convenció para no comerse uno. «¿Por qué no pude hacerlo? ¿Qué me lo impidió? Eran las doce y media de la mañana, y simplemente pensé que antes de almorzar, no. Ese día había lentejas, cómo iba a comer un helado. Me........
