Cuando la conspiración electoral antecede al fraude
En toda democracia existe un punto de quiebre: es el instante en que la ciudadanía deja de confiar en que su voto vale lo mismo que el de cualquier otro. Ese punto se alcanza cuando la sospecha deja de ser un rumor y se convierte en un patrón. Y eso es, precisamente, lo que hoy enfrenta el país: ¡graves indicios de una conspiración electoral! Una operación silenciosa que ya habría manipulado actos diseñados para garantizar la voluntad popular, convirtiéndolos en artilugios para retorcerla. Una conspiración electoral no necesita reflectores ni estructuras visibles. ¡Opera en la penumbra! Se retroalimenta de coordinaciones clandestinas entre funcionarios, operadores, instituciones o grupos de poder que, en vez de proteger el proceso, lo perforan desde adentro. Su objetivo es siempre el mismo: perjudicar a un candidato y beneficiar a otro, introduciendo........
