La biopolítica de la vejez
La biopolítica de la vejez activa inmediatamente el lenguaje del cálculo: esperanza de vida, carga previsional, gasto médico, tasa de dependencia, envejecimiento demográfico. La vida larga, que en otro registro podría celebrarse como triunfo de la existencia, es capturada por un dispositivo que la reinscribe en la racionalidad gubernamental. El problema ya no es solo que los individuos envejezcan, sino cómo administrar ese envejecimiento, cómo distribuir sus costos, cómo regular sus tiempos y cómo contener sus efectos sobre el cuerpo social. La vejez se convierte, entonces, en una variable estratégica dentro del gobierno de las poblaciones. La vejez no es una esencia natural que se despliega de manera transparente ante la mirada del observador. No es, simplemente, el último tramo de una cronología biológica ni el nombre neutro de un desgaste orgánico. La vejez, en una perspectiva radicalmente foucaultiana, debe ser interrogada como efecto de una serie de prácticas discursivas, médicas, administrativas y morales que la........
