La cucaracha, el DDT y la hormiga
Cuenta una fábula que una cucaracha, movida por su desprecio hacia la hormiga, decidió votar por el DDT. Creyó que así acabaría con su enemiga sin advertir que aquel veneno no distinguía entre una y otra. Cuando el DDT ganó, murió la hormiga, pero también murió la cucaracha. La moraleja es simple, pero poderosa: quien apoya una fuerza destructiva solo para perjudicar a otro termina muchas veces alcanzado por esa misma destrucción. En política ocurre algo parecido. Hay ciudadanos que no votan por convicción, ni por defensa de un programa, ni por confianza en una propuesta de gobierno. Votan, más bien, desde la rabia. Su objetivo principal no es construir un país mejor, sino castigar a un adversario, humillar a un........
