La encrucijada de León XIV
El cáncer que padece el Papa le ha abierto una encrucijada que le plantea preguntas cruciales para su ministerio petrino: ¿Cómo mostrarse ahora que está herido? La herida, el tumor, clínicamente ha desaparecido, pero todos sabemos que en cuestiones de cáncer nunca se sabe. El alta médica es elocuente y su vitalidad responde. Él, que lo sabe, opta por la prudencia y anuncia que retomará gradualmente sus actividades. Joven relativamente para el cargo que ejerce, deportista, disciplinado, viajero, es ahora interpelado por su circunstancia. ¿Cómo decirle a los millones de católicos y al mundo que está incólume pese a todo, que no lo miren ni lo sientan como un enfermo, sino como un pastor que ha hecho una pausa para tomar........
