La salud pública no justifica la arbitrariedad
En San Juan de Lurigancho se viene ejecutando, de facto, una política de retiro de animales comunitarios en los alrededores de establecimientos de salud, sin que exista resolución, directiva o decreto publicado que la respalde. El director García Pérez ha acusado recibo de los requerimientos legales cursados, pero no ha emitido respuesta ni sustento técnico, manteniendo la instrucción de retirar a los gatos y prohibir su alimentación.Esta situación es jurídicamente insostenible por varias razones: NO EXISTE ACTO ADMINISTRATIVO VÁLIDO-Las decisiones públicas que afectan derechos requieren formalidad, motivación y publicidad. Una “orden” sin documento oficial —y peor aún transmitida por vías informales— carece de validez jurídica y vulnera el principio de legalidad y el debido procedimiento. LA SALUD PÚBLICA NO ES UN CHEQUE EN BLANCO-El sector salud debe actuar bajo gestión de riesgos, razonabilidad y proporcionalidad. No se ha presentado ningún informe sanitario que acredite brotes, focos infecciosos o riesgo concreto asociado a los animales. Invocar “posibles patologías” sin evidencia no habilita........
