Entre “America First” y “China First”
China y Estados Unidos buscan proteger sus intereses, asegurar mercados, controlar cadenas de suministro, fortalecer industrias y ampliar su influencia. La diferencia no radica en sus intereses nacionales, sino en la forma en que presentan esas políticas y en la capacidad de los países receptores para comprenderlas. Donald Trump lo expresa sin rodeos mediante “America First”. Xi Jinping habla de cooperación mutuamente beneficiosa, soberanía, desarrollo compartido y comunidad de futuro común. Pero, detrás de esa retórica, su política es “China First”. Pekín busca materias primas, mercados para sus empresas, seguridad energética, rutas logísticas, estándares tecnológicos y posiciones estratégicas que reduzcan sus vulnerabilidades. No hay nada ilegítimo en ello. El problema aparece cuando los países latinoamericanos apoyan esa estrategia sin poseer una propia. China sabe qué quiere. Necesita minerales, alimentos, infraestructura portuaria y corredores logísticos para trasladar esos insumos a sus centros industriales. Nuestros países celebran la llegada de inversiones sin definir qué transformación productiva........
