Elecciones 2026, entre legalidad y legitimidad
Pasadas tres semanas de la jornada electoral en Perú, la discusión sigue girando en torno a la confianza sobre el proceso, más que en los resultados. Las elecciones deben producir no solo autoridades, requieren legitimidad sin la cual el sistema queda suspendido entre cifras sin convicción. La demora en la proclamación no es, por sí sola, una anomalía jurídica. Los procesos electorales contemplan tiempos para resolver actas observadas, impugnaciones y verificaciones. El problema es la ausencia de explicaciones claras, ordenadas y suficiente sobre evidentes irregularidades el 12 de abril. Mesas que no abrieron a tiempo, ciudadanos que no pudieron votar, extensión excepcional de la jornada; todo registrado, vivido y documentado. Ello trae como consecuencia dudas sobre el sistema en su conjunto y desconfianza ante medidas insuficientes. El vacío no es técnico, es político. En un contexto de alta desconfianza, la falta de respuestas explícita se interpreta como omisión. La omisión, en........
