La confianza es la base del otorgamiento de facultades
En un mundo donde la malignidad ha impregnado las conciencias de la mayor parte de los seres humanos, al extremo de que se reconoce lo malo como bueno y lo bueno como malo, el concepto de confianza se ha relativizado y sometido al juego de los intereses, y existe muy poca preocupación por tener confianza solo en aquel que lo merece. Más aún cuando el que merece confianza en una sociedad de altos valores morales y éticos, con seguridad, no merecerá la confianza de una sociedad donde el mal y la corrupción son el denominador común de las conciencias. De ahí que pueda medirse el nivel moral de una nación por la calidad moral de sus autoridades realmente elegidas, y en las últimas décadas hemos visto cómo sociedades antes........
