Adaptándonos al calor
El debate sobre el calor de estos días nos lleva, sin querer, a repensar qué debemos hacer para adaptarnos a las nuevas condiciones climáticas. El debate ya no puede ser si hay cambio climático, porque siempre, desde que tenemos registros, el clima cambia. Tampoco podemos insistir mucho en las causas, porque —sin negar la influencia del hombre, ni la de los propios factores climáticos, como el fenómeno de El Niño— el problema, desgraciadamente, ya es otro. Es obvio que todo lo que hagamos para reducir emisiones a todos los niveles será bienvenido. Pero no podemos hacer creer ingenuamente que con eso será suficiente. La ciencia trabaja sobre datos pasados y hace las predicciones más pertinentes posibles. En entornos complejos y cambiantes, esto se vuelve incierto por definición. Por lo tanto, soy firmemente partidario de prepararnos para el cambio climático más allá de lo que nos digan los científicos, que siempre ayuda. Y no para todo el mundo querrá decir lo mismo. Por ejemplo, en Francia, el debate irá sobre el uso del aire acondicionado. Les aseguro que sufrir los 40 grados en París estos días no ha sido lo mismo que en Barcelona. Pregunten, si tienen amigos en la........
