La fruta de Rufián
Era previsible. Si algo sabe hacer Rufián con mucha destreza, es expresar conceptos primarios en X como si fueran grandes reflexiones políticas. A excepción de Óscar Puente, nadie corre más deprisa, nadie es más hábil en el vocabulario de barra y nadie busca con más ímpetu la reacción estomacal. Da igual que no sirva para el debate político, si sirve para excitar la bilis de la gente. Pero dado que una parte sustancial del conocimiento político se adquiere a través de las redes, resulta inevitable hacer referencia a ello.
Desarrollemos el último ejemplo de debate reptiliano que nos plantea este tipo de dialéctica básica. A raíz de la triste pérdida de Maricarmen, la mujer que se ha convertido en el símbolo de la tragedia de la vivienda, las redes se llenaron de comentarios oportunistas que no tuvieron escrúpulos en convertir su muerte en una pancarta política. De esta manera, la víctima de una problemática compleja y no resuelta parecía que prácticamente había sido asesinada por un tipo de gente concreta, ideológicamente bien señalada y perteneciente al poder oscuro.
El campeón de esta maniobra de abuso manipulador de la muerte........
