La radio del verano del (dos mil) 36
El otro día el Barça jugó en Udine. Todo muy justito, pero seguro que entre los nombres que vimos —Fariñas, Espart o Pesquer— hay alguno que ahora nos dice poca cosa y que un día nos lo dirá todo.
Esto también sucede con la radio. Todos los veranos, la misma cantinela. Que si esta voz, que si los top están de vacaciones, que si las parrillas de agosto parecen provisionales. Todo lo que queráis, pero la radio de verano no es una sala de espera con aire acondicionado hasta que llegue septiembre. Al contrario. La radio de verano es una suerte, una garantía de continuidad y, sobre todo, un espacio de aprendizaje porque, de repente, hay campo para correr.
Durante el año, los programas tienen nombre y apellidos, y nos costaría Dios y ayuda encontrar un hueco para que alguien nuevo demostrara todo lo que podría saber hacer.........
