El derribo de Sánchez no aliviará la canícula
Me siento a escribir esta columna y, para qué mentirles, lo que más me afecta objetivamente es el calorón que hace en este ático madrileño, en toda España, en todo el mundo desde Algeciras a Estambul. Pruebo a crear corrientes de aire entreabriendo ventanas y no da el menor resultado:........
