Se desmorona Morena
En el último acto de El Inspector General de Nikolai Gógol, el Alcalde descubre, demasiado tarde, que el hombre llamado Jlestakov al que ha tratado de comprar con dinero y regalos no es el inspector de San Petersburgo al que esperaba, sino un farsante. El Alcalde y los demás funcionarios del pueblo, aterrorizados de que el inspector descubra su corrupción y sus delitos, le han entregado sus secretos e incluso la mano de su hija, todo con tal de que lo ocurrido no quede al descubierto. Lo que más duele, confiesa el Alcalde de Gógol, no es el fraude, "es que divulgará lo ocurrido por todo el mundo.”
Cuando Claudia Sheinbaum llegó al poder en 2024, en la cima del predominio morenista y tras una victoria aplastante, probablemente nunca imaginó que heredaba también ese miedo. No el miedo a gobernar, sino el miedo a que se divulgue “lo ocurrido.” Hoy la presidenta enfrenta el reto de sostener un movimiento que se agrieta por dentro, y la fractura más profunda es el pánico a que los Jlestakov del sistema, los funcionarios que saben, que vieron, que participaron, hablen antes de que alguien pueda detenerlos.
La primera grieta es el proceso judicial que enfrenta en Estados Unidos el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. El caso tiene una dimensión sin precedente, tanto por la cercanía de Rocha Moya con el expresidente Andrés Manuel López Obrador........
