Noventa minutos por México
Hay países que se descubren en las guerras. Otros en las revoluciones. Algunos en las grandes crisis económicas. México, curiosamente, suele encontrarse durante noventa minutos. C uando juega la selección nacional desaparecen, aunque sea por un instante, las discusiones cotidianas. Personas de distinta edad, región, profesión o convicción política comparten una misma emoción. No porque el futbol resuelva nuestros problemas, sino porque nos recuerda algo que con frecuencia olvidamos: antes que adversarios, somos compatriotas.
Son entrañablemente noventa minutos por México.
Octavio Paz escribió en El laberinto de la soledad que "las fiestas son nuestro único lujo". En ellas, decía, el mexicano rompe el aislamiento cotidiano y vuelve a encontrarse con los demás. El futbol tiene algo de esa fiesta nacional. Durante noventa minutos reímos, sufrimos y esperamos........
