Economía de guerra
Las guerras no sólo tienen objetivos políticos, sino también económicos y eso sigue sucediendo en el mundo de hoy.
Los conflictos bélicos en Irán, la guerra en Ucrania y los que se vayan sumando próximamente dan cuenta de este fenómeno. Los intereses nacionalistas y las ambiciones personales de los grandes líderes políticos para mantenerse en el poder están generando los conflictos internacionales.
La guerra de Estados Unidos e Israel en contra de Irán no tiene, ni el interés de rescatar la democracia en ese país gobernado por una dictadura teocrática, -o sea por líderes religiosos-, ni alguna otra razón de peso que justifique el alto costo en vidas humanas de una confrontación bélica. El argumento relativo al poderío bélico de Irán como un riesgo mundial parece haber estado magnificado, según dicen expertos.
Son los intereses económicos a final de cuentas, y seguramente en la guerra con Irán prevalecen los vinculados al control de la producción de petróleo de esa región.
Sin embargo, todo ésto va generando una economía de guerra donde la producción de armamento y de insumos militares tiene un peso importante.
Quizá a esto responde la transformación de nuestros cárteles en ejércitos paramilitares con equipos de altísima tecnología, -comprados en el extranjero-, lo cual nos dimensiona los peligros futuros.
La irresponsable política, -en el ámbito de la seguridad pública-, del gobierno del presidente López Obrador, permitió esta transformación. Su pasividad estimuló la profesionalización de........
