La deuda con la infancia
¿Cómo te llamas? Juan, aunque casi nadie me pregunta eso y a nadie le importa.
Juan tiene 8 años y duerme en la calle o donde lo alcanza la noche. A veces en un andén o bajo de un puente. No me pide dinero. Me pide algo más difícil: ser visto. No porque quiera, sino porque nadie decidió lo contrario.
Su cama es el andén, su techo la intemperie, su herencia el abandono.
Happy New Year
¿Juan, vas al colegio? No, a veces cuido carros.
Ese “trabajo” es el fracaso colectivo de una ciudad que mira hacia otro lado. Mientras se inauguran proyectos y se repiten discursos oficiales, los niños cambian cuadernos por monedas y semáforos por aulas que nunca conocieron.
Le pregunto: ¿Qué comes? Baja la mirada, el silencio responde. Ese silencio es el mismo que........
