Las fuerzas armadas y sus intereses
A diferencia de lo que ocurrió en casi todos los procesos de transición a la democracia en América Latina en los que, viniendo de dictaduras militares, el papel que debería tener el Ejército en el nuevo orden democrático fue un elemento muy delicado del que dependía la estabilidad política de los nuevos regímenes, en México las fuerzas armadas nunca tuvieron un rol determinante ni mucho menos disruptivo en el proceso de cambio político. Al contrario, siempre fueron un ancla de estabilidad que, con independencia de las alternancias que trajo consigo la democratización, siempre fueron leales al gobierno en turno sin importar el partido político del que emanaban. Ello responde al menos a tres razones.
1. A diferencia de las fuerzas armadas latinoamericanas que casi sin excepción estaban encabezadas por élites militares autorreferenciales (auténticas castas aristocráticas) con intereses y privilegios que proteger, el ejército mexicano siempre procuró una renovación y rotación periódica de sus mandos........
