El sistema y la mentira
Todo gobierno autoritario pretende, como un asunto existencial, el monopolio de la verdad y el control total del discurso público. Asumir que siempre se tiene la razón, aunque la realidad evidencie lo contrario, es un impulso natural del pensamiento autoritario. La lógica binaria y simplificadora de esa asunción implica que no hay más que dos sopas: o se tiene la razón o no; y dado que el autoritario se presenta como el poseedor de la verdad por una pretendida superioridad ética u ontológica, pues todo el que no esté acuerdo con ellos vive en el error, está equivocado o, peor aún, persigue alguna finalidad perversa y deleznable.
?Para el autoritario nadie más que él puede tener razón de un modo absoluto, por eso algunos autores,como Hans Kelsen, han establecido que entre el pensamiento absolutista (como contraposición del relativismo) y el modo autocrático de gobernar existe un nexo causal indisoluble. En efecto, a los autoritarios no resulta siquiera admisible que un hecho pueda tener diversas interpretaciones —aunque........
