La república de Puente Grande
Las notas periodísticas difundidas esta semana sobre Puente Grande ofrecen una imagen que permite formular una pregunta que rebasa los muros de cualquier cárcel: ¿qué sucede cuando el Estado conserva formalmente un territorio, pero las reglas cotidianas son impuestas por alguien más?
En Puente Grande existe una pequeña república clandestina, con autoridades, mercados, privilegios y castigos propios. El Estado ha construido muros y conservado las llaves, pero en su interior el poder real se ejerce desde otro sitio.
Lo llamamos autogobierno, aunque la palabra resulta demasiado benévola. Evoca comunidades que se organizan libremente cuando en el ámbito penitenciario suele describir la sustitución de la autoridad por grupos que imponen sus decisiones mediante el dinero, la fuerza o el miedo. No es gobierno de uno mismo, sino gobierno del más fuerte.
Hobbes imaginó al Estado como un gran Leviatán creado para impedir que la vida........
